Nuestra Historia

Innovaciones de ingeniería | Premios de ingeniería | Fabricación sostenible

La historia de JCB es una historia de innovación, ambición y mucho trabajo. Desde sus modestos comienzos en 1945 como constructora de remolques basculantes agrícolas hasta llegar a ser la empresa de fabricación líder en el mundo en la que se ha convertido, JCB ha ido superando continuamente sus límites gracias a nuestro deseo de ser los mejores.

El lema de Joseph Cyril Bamford, mi padre y fundador de la empresa, era: “Nunca estoy satisfecho”, y tenía razón, nunca estamos satisfechos con nuestros logros.

No obstante, opino que incluso él se asombraría de lo que ha llegado a ser esta empresa.

Actualmente tenemos 22 fábricas en 4 continentes y más de 750 distribuidores en todo el mundo.

Esta es una época emocionante para nosotros. En solo 67 años, hemos pasado de ser una sola persona trabajando en un taller de Uttoxeter a convertirnos en una importante marca reconocida en todo el mundo por su espíritu innovador. Todo esto se lo debemos a nuestra gente: una sólida plantilla de 10 000 empleados que conforman la familia JCB, de la que estamos muy orgullosos. Nuestros logros en estos 67 años han sido considerables, pero en JCB creemos que hay que mirar siempre hacia delante, centrados en la siguiente creación, en el siguiente nivel de éxito. Mientras usted lee estas líneas, JCB sigue innovando y superando los límites de la investigación y el desarrollo, sobre todo en materia de sostenibilidad, ya que los costos energéticos y las emisiones son un aspecto que cobra cada vez más importancia a la hora de adquirir maquinaria. Muchos de nuestros clientes tendrán que reinventar sus negocios para cumplir los nuevos estándares de construcción y la legislación sobre emisiones, y nosotros estaremos allí para ayudarles durante todo el proceso, como siempre lo hemos hecho.

Dedique un minuto a leer los hitos de innovación que hemos establecido durante décadas en el menú que figura a continuación.

Anthony Bamford

Chairman de JCB

Hitos de innovación

  • 1949: El cargador JCB Major revoluciona la industria agrícola
  • 1952: Nace la retroexcavadora JCB, junto con la excavadora Mk 1
  • 1963: La JCB 3C lleva el rendimiento de las retroexcavadoras a nuevos niveles y se convierte en un clásico por su diseño
  • 1964: La JCB 7 se convierte en la primera excavadora de orugas de JCB
  • 1971: El cargador hidrostática de orugas JCB 110 es la prueba de nuestro espíritu innovador
  • 1977: El manipulador telescópico JCB 520, un concepto nuevo, arrasa en la industria
  • 1980: La JCB 3CX supone la mayor inversión de la industria de la construcción en una sola máquina
  • 1990: El JCB Fastrac se convierte en el primer tractor de arrastre de alta velocidad del mundo en quedar totalmente suspendido en el aire
  • 1993: El minicargador JCB Robot se convierte en el más seguro del mundo
  • 1997: La JCB Teletruk arrasa en la industria
  • 2006: Dos motores diésel JCB 444 alimentan el JCB Dieselmax, que bate el récord mundial de velocidad terrestre para vehículos diésel  
  • 2010: Las máquinas JCB Eco suben una vez más el listón en lo que a eficiencia y productividad de la maquinaria se refiere

La innovación a través de los años

1945. El Reino Unido intenta recuperarse de seis años de guerra; son tiempos difíciles. Joseph Cyril Bamford comienza su negocio en un garaje alquilado en Uttoxeter, Staffordshire, utilizando un equipo de soldadura de segunda mano y excedentes militares para fabricar remolques basculantes agrícolas con enganches adaptados a la nueva generación de tractores con motor de gasolina.

El espíritu innovador de Joe, su gran capacidad de trabajo y su inventiva hacen prosperar su negocio hasta que, en 1947 se traslada a un taller más grande y contrata a tres empleados. El señor JCB pasa a fabricar remolques de cuatro ruedas, en lugar de solo dos, y les añade un sistema hidráulico para crear, en 1948, el primer remolque basculante de cuatro ruedas, que supuso una auténtica revolución.

En 1949, J C Bamford crea una máquina que será uno de los elementos fundamentales de los primeros modelos JCB: el cargador Major, diseñada para montarse sobre un tractor "Major" de la marca Fordson. Posteriormente, la máquina se adapta a otros conocidos fabricantes de tractores, lo que consigue que se vendan miles de unidades.

A finales de 1950, la empresa debe buscar de nuevo unas instalaciones más grandes, por lo que se traslada a una antigua quesería ubicada cerca de Rocester, donde aún hoy en día se encuentra su sede. Este es el comienzo de una historia verdaderamente extraordinaria.

El año 1952 constituye un hito enorme en la historia de JCB. Durante un viaje de negocios a Noruega, Joseph Bamford ve una rudimentaria retroexcavadora, se da cuenta de su potencial y se inspira en ella para desarrollar la excavadora JCB Mk 1 que es, esencialmente, un tractor Fordson con una excavadora hidráulica en la parte trasera, un cargador Major en la parte delantera y una cabina opcional. Acaba de nacer la retroexcavadora JCB.

Es también en el año 1952 cuando nuestras máquinas empiezan a lucir el famoso color amarillo de JCB y, en 1953, ya incorporan el logotipo de la empresa. En esta época se presentan dos máquinas muy importantes: el cargador Si-Draulic, una unidad de brazo único con un gran alcance de elevación y avance, y el cargador de ruedas Loadover, que disponía de un balde que se desplazaba por encima del conductor (solo se construyeron dos unidades).

En febrero de 1956, la empresa se constituye oficialmente como J C Bamford (Excavators) Ltd y comienza a ofrecer sus servicios. La fabricación de maquinaria sigue evolucionando; en 1957, se lanza al mercado el Hydra-Digga, la primera máquina JCB que dispone de una cabina más cómoda, a la que sigue, en 1958, la JCB Loadall, que incorpora un innovador balde hidráulico. En 1959 se crea, combinando los modelos Hydra-Digga y Loadall, la primera retroexcavadora tal como la conocemos hoy en día, en la que es el chasis en lugar del patín del tractor el que soporta los esfuerzos de excavación y de carga.

Basándose en el éxito que tuvo en 1960 la retroexcavadora JCB 4, que sustituyó a la Loadall Hydra-Digga, en 1961 se presentó la JCB 3, que volvió a marcar tendencia gracias a la capacidad de excavar directamente contra una pared. En 1963, la 3C dio otro paso de gigante. El modelo 3C, considerado un clásico por su diseño, está cargado de mejoras, entre las que se incluyen un chasis integrado y un conjunto de excavadora con desplazamiento lateral que permite ver perfectamente la zanja que hay bajo la máquina. Al año siguiente, JCB lanza al mercado su primera excavadora de orugas, la JCB 7.

JCB sigue cosechando éxitos con la 3D del año 1967, cuya impactante presentación se realizó sacando un modelo de tamaño completo de una piscina y dejándola suspendida en el aire. En 1968, JCB anuncia la adquisición de la empresa Chaseside Engineering Company ubicada en Lancashire; una empresa pionera en cargadores hidráulicos con ruedas, cuya adquisición aporta una línea de productos totalmente nueva a la gama JCB.

Actualmente, las instalaciones de Rocester se están quedando pequeñas, por lo que se ha puesto en marcha un programa de remodelación que incluye la ordenación paisajística del entorno que las rodea, que ya se ha convertido en una característica distintiva de nuestras fábricas en todo el mundo. En 1969, ya exportamos más de la mitad de nuestras máquinas y recibimos nuestro primer galardón Queen's Award en la categoría de exportación.

La nueva década empieza con la inauguración de una fábrica JCB en Whitemarsh, Baltimore, que marca el inicio de nuestra aventura americana y de una época plagada de éxitos para JCB.

En 1971, presentamos el cargador hidrostático de orugas JCB 110, un producto verdaderamente avanzado a su tiempo que gana el premio Design Council Award. En esta época, cada año se lanzan al mercado modelos nuevos y JCB se consolida como una de las empresas de ingeniería y fabricación más grandes del Reino Unido, con un volumen de negocios de 40 millones de libras esterlinas.

En 1975, el año que celebramos nuestro trigésimo aniversario, se retira el Sr. Joseph Cyril Bamford, fundador de la empresa, y le sustituye su hijo, Anthony Bamford, en su función de Chairman.

Un concepto totalmente nuevo, el innovador manipulador telescópico 520, arrasa en la industria en 1977 y lleva, en último término, a la creación de la exitosa gama de máquinas Loadall. En 1978, las ventas ascienden a 84 millones de libras esterlinas, de los cuales 6 millones se reservan para proyectos de construcción, como la nueva fábrica de transmisiones JCB. En 1979, Anthony Bamford descubre el enorme potencial del mercado indio y establece una empresa conjunta con un fabricante local de tractores; una estrategia que resulta tener un enorme éxito y gracias a la cual JCB aumenta su presencia en el país hasta convertirse en la empresa líder del mercado.

Los ochenta comienzan con el lanzamiento de una de las máquinas más importantes de nuestra historia. El modelo 3CX representa el programa más ambicioso de I+D destinado a una sola línea de producto que haya asumido nunca un fabricante de equipos para la construcción. En total, se invierten 24 millones de libras esterlinas en esta retroexcavadora de nueva generación.

No será hasta la década de los ochenta cuando otra máquina JCB obtenga unas cifras de ventas similares a las de la retroexcavadora. Ese modelo es el Loadall, del cual se vendieron 1000 unidades en 1981. Ese mismo año se lanza al mercado la 3CX Sitemaster, que se convertirá en la retroexcavadora JCB más vendida de toda nuestra historia.

El año 1984, la facturación de la empresa establece un nuevo récord al superar los 150 millones de libras esterlinas. También durante este año, JCB empieza a fabricar cargadores de ruedas 410W modificadas para el ejército británico.

En 1986 se lleva a cabo un proyecto de alto secreto para construir otra de las máquinas emblemáticas de JCB. En su día, a Anthony Bamford se le ocurrió la idea de fabricar un nuevo tipo de tractor que alcanzara velocidades superiores a la de los modelos convencionales e incorporara componentes de uso común en camiones, como las suspensiones. Esta idea comienza a desarrollarse con el nombre en clave Proyecto 130.

Tras 4 años de desarrollo y una inversión de 12 millones de libras esterlinas, se lanza al mercado el primer tractor de arrastre del mundo con suspensión total y alta velocidad, el JCB Fastrac, que revolucionará completamente el diseño futuro de los tractores. Es también 1990 el año en que se presenta la retroexcavadora 2CX, creada para responder a las demandas de los clientes, que solicitaban una versión más compacta de la 3CX, y el año en que la Reina, en las condecoraciones que otorga durante la celebración de su cumpleaños, nombra caballero a Sir Anthony Bamford.

En 1991 presentamos nuestra nueva gama de retroexcavadoras, que incorporan tecnología de vanguardia, a la vez que iniciamos una empresa conjunta con el grupo empresarial japonés Sumitomo para fabricar en el Reino Unido excavadoras destinadas al mercado europeo. En 1993 se lanza al mercado el minicargador Robot de JCB, que se convierte automáticamente en el más seguro del mundo gracias a su diseño patentado de brazo único y a su exclusiva cabina con acceso lateral.

En 1995, el mismo año en que celebra su quincuagésimo aniversario, JCB se convierte en el fabricante número uno de equipos para la construcción; en 1996, se fabrica la retroexcavadora número 200 000, lo que nos convierte además en la empresa líder en la producción de maquinaria de este tipo. En 1997 se presenta otro innovador concepto de máquina, la JCB Teletruk, que cosecha un éxito inmediato y gana el premio a la empresa innovadora del año otorgado por el Institute of Transport Management.

En el año 2000 se inaugura el World Parts Centre en Rocester, una nueva fábrica en Brasil y la producción de la retroexcavadora en Savannah. En 2003, asumimos el control total de las operaciones en la India y JCB Defensa consigue el contrato de mayor envergadura hasta la fecha: 150 unidades del modelo 4CXM para el ejército británico.

A la vez que celebramos nuestro sexagésimo aniversario, adquirimos la empresa alemana Vibromax Compaction Equipment, comenzamos a trabajar en la fábrica de China y sustituimos el grupo motor de las máquinas 3CX y 4CX por uno de fabricación propia, el 444. En 2006, un coche propulsado por dos de estos motores alcanza una velocidad de 510.196 km/h (317.021 mph) en el desierto salino Bonneville Salt Flats de Utah, con lo que establece un nuevo récord mundial de velocidad a bordo de un vehículo con motor diésel.

En 2008, JCB Heavy Products abre una nueva fábrica con un costo de 43 millones de libras esterlinas e invierte otros 40 millones en la India para crear la mayor fábrica de retroexcavadoras del mundo. Actualmente, somos líderes del mercado en equipos para la construcción en la India; JCB fabrica una de cada dos máquinas que se venden en el país para este sector. En 2010, JCB vuelve a subir el listón en lo que a eficiencia y productividad se refiere gracias a las máquinas Eco y, como tributo al espíritu innovador de JCB, abrimos la primera academia en el Reino Unido dedicada a formar futuros talentos de la ingeniería.